Por la psicóloga Rosa Lidia Piña Lugo
En una sociedad que aspira a un futuro mejor, proteger a nuestras niñas y niños no puede ser responsabilidad de unos pocos. Cuidarlos, escucharlos, orientarlos y defender sus derechos es un acto de amor por ellos, por nosotros y por toda la República Dominicana.
Cada niño necesita crecer en un ambiente donde se sienta seguro, querido y respetado. Detrás de una sonrisa puede existir una preocupación, un miedo o una situación que no sabe cómo expresar. Por eso, padres, madres, familiares, docentes y toda la comunidad debemos aprender a observar, escuchar y acompañar.
La psicóloga Rosa Lidia Piña Lugo destaca la importancia de fortalecer la comunicación dentro de las familias y de crear espacios donde los menores puedan hablar sin miedo a ser castigados o juzgados.
Proteger a la niñez también significa estar atentos a cualquier señal de violencia, abuso, maltrato, abandono o cambios repentinos en su comportamiento. No debemos ignorar aquello que pueda poner en riesgo su bienestar físico y emocional.
Un país que cuida a sus niños está sembrando un futuro más seguro, más humano y con mayores oportunidades.
La responsabilidad comienza en el hogar, pero no termina allí. Cada ciudadano puede contribuir a construir una sociedad donde nuestras niñas y niños crezcan con dignidad, educación, protección y amor.
Cuidar a un niño hoy es proteger al ciudadano que mañana construirá el país.
Por eso, hagamos de la protección de la niñez un compromiso de todos. Porque cuidar a nuestras niñas y niños es un acto de amor por ti, por ellos y por el país.
Rosa Lidia Piña Lugo
Psicóloga
