Santo Domingo, República Dominicana – 2 de julio de 2026
La seguridad y el bienestar de miles de estudiantes en las instalaciones deportivas de los centros educativos dominicanos siguen siendo un tema pendiente. A pesar de los riesgos que implica la práctica de actividades físicas sin supervisión adecuada, la falta de monitores cualificados en el área de Educación Física se mantiene como una necesidad histórica que ninguna autoridad ha querido enfrentar de manera definitiva.
Una situación que se repite
En la mayoría de escuelas públicas y privadas del país, las clases de Educación Física y los eventos deportivos se desarrollan sin la presencia de personal dedicado exclusivamente a la vigilancia, primeros auxilios y orientación técnica. Muchas veces, la responsabilidad recae sobre los propios docentes del área, quienes deben atender simultáneamente a grupos numerosos, gestionar el material deportivo y resolver cualquier incidencia —una carga que supera su capacidad individual.
"No es raro ver a estudiantes realizando ejercicios complejos sin que nadie les corrija la postura, o jugando en canchas sin que nadie esté atento si se produce una caída o un golpe", comenta un profesor de educación física de la provincia de Santo Domingo, que prefiere mantener su nombre en reserva. "Hemos presentado informes en varias ocasiones, pero siempre recibimos la misma respuesta: falta de presupuesto o de personal disponible".
Riesgos para la comunidad estudiantil
Expertos en salud deportiva advierten que la ausencia de monitores aumenta considerablemente los accidentes: desde lesiones musculares y esguinces hasta golpes graves que requieren atención hospitalaria. Además, dificulta la detección temprana de condiciones médicas que podrían agravarse con el esfuerzo físico, y reduce la calidad de la enseñanza al no poder brindar una atención personalizada.
A esto se suma la falta de control en el uso de instalaciones fuera del horario de clases, lo que ha provocado daños en equipos y situaciones de inseguridad en varios centros.
¿Por qué no se ha resuelto?
Hasta el momento, las autoridades del Ministerio de Educación y las direcciones regionales no han presentado un plan concreto para cubrir estas vacantes. Las explicaciones giran en torno a limitaciones presupuestarias, la falta de un perfil definido para estos puestos y la ausencia de convocatorias específicas para contratar monitores deportivos.
Mientras tanto, padres, docentes y estudiantes siguen reclamando que se reconozca esta necesidad como una prioridad: no se trata solo de mejorar el deporte escolar, sino de garantizar que cada niño y joven regrese a casa sano y salvo después de cada clase.
Esta noticia es una redacción basada en el tema indicado. Para consultas sobre datos oficiales, se recomienda dirigirse a las autoridades competentes del sector educativo.
